¿Cuándo restaurar un mueble antiguo?

¿Eres asiduo visitante de mercadillos de segunda mano? ¿Has heredado un armario ropero, una cómoda, una mesa de comedor, … que perteneció a un familiar?

En caso afirmativo, seguro que te gustaría recuperar ese pequeño tesoro, actualizarlo, darle una nueva vida.

Un mueble restaurado puede convertirse en un punto de atracción dentro de cualquier estilo decorativo, y cobrar verdadero significado por ese vínculo especial que se crea con nosotros.

Pero, ¿es una tarea solo para profesionales?

No, con un poco de maña, tiempo, y las herramientas adecuadas, seguro que consigues sorprendentes resultados.

Además, restaurar muebles antiguos contribuye a fomentar el consumo responsable y el interiorismo sostenible.

¿Te animas a probar?

Antes de nada, es importante que le eches un vistazo al elemento de mobiliario a restaurar, para decidir si merece la pena o no.

¿La clave cuando vamos a restaurar un mueble antiguo? Si el número de piezas que debes cambiar supera a las que se pueden conservar, mejor desistir.

 

¡Vamos allá!

 

Herramientas básicas necesarias para restaurar muebles

Las herramientas básicas necesarias para embarcarte en la aventura de la restauración de muebles antiguos son:

  • Lijas de varios tamaños y durezas.
  • Estropajos de aluminio.
  • Espátula.
  • Cuchillas.
  • Destornilladores.
  • Algodón.
  • Pinceles.
  • Trapos de algodón.

 

¿Lo tienes todo?

 

Pasos a seguir en nuestras restauraciones de mobiliario

  1. Evita trabajar al aire libre, el sol y el viento resecan la pintura y la madera. Mejor, busca una estancia con temperatura estable, alejada de focos de frío o calor.
  2. Tu salud es muy importante: protégete con una mascarilla y guantes de goma.
  3. Limpia el mueble, pasándole un trapo humedecido en agua y un poco de jabón neutro. Después, déjalo secar totalmente.
  4. ¿Manchas en esquinas o molduras? Frótalas con un cepillo de dientes muy duro mojado en disolvente.
  5. Elimina la pintura o el barniz viejos: aplica decapante con una brocha y retíralo con una espátula. Repite la operación hasta eliminar el acabado, y limpia el mueble con un trapo y disolvente. Acaba pasándole una lija fina.
  6. ¿Carcoma? Aplica un producto específico para acabar con ella, con una brocha en cada hueco, y envuelve el mueble con plástico, durante un mínimo de cuatro días (renovando el plástico cada 48 horas).
  7. ¿Arañazos e imperfecciones? Tápalas con masilla o cera natural: rellénalas con una espátula, posteriormente, lija la superficie, y repite la operación hasta que la fisura desaparezca. Con óleos de la tonalidad de la madera puedes devolverle su color original.

 

Toques finales

Para acabar:

– Aplica una capa de barniz.

– Deja secar 24 horas.

Lija el mueble, limpia el polvo y aplica otra mano en el sentido de la veta.

– Luego, con algodón, aplica una capa de cera incolora: le dará un aspecto mucho más natural.

 

 

Por otro lado, si el elemento de tu hogar que necesita una restauración es tu suelo de parquet o tarima flotante, puedes echarle un vistazo a este artículo en el que vimos qué hacer si el parquet está estropeado o deteriorado, o ponerte en contacto con nosotros.