Hygge, el secreto de la felicidad en tu hogar

Hygge, el secreto de la felicidad en tu hogar

Hygge, el secreto de la felicidad en tu hogar

 

¿Hygge? ¿Qué puede esconderse tras esa extraña palabra (si no hablas danés, claro)?

 

Es un concepto danés, sin traducción exacta del término en castellano,  que consiste en disfrutar de las pequeñas cosas que nos hacen felices. Se trata de prestar más atención a lo cotidiano, localizando sensaciones que normalmente pasan desapercibidas.

Además, se dice que este hace a los hogares más cálidos y a la gente más feliz.

 

¿Te animas a probar en tu hogar el llamado secreto de la felicidad? Si es así, sigue estos consejos que te enumeramos a continuación:

 

Deja entrar la luz

Como seguro que ya sabes, esta es una regla de oro cuando hablamos de decoración y del estilo nórdico.

Por lo tanto, concibe las estancias de tu casa en clave luminosa. Tu estado de ánimo lo notará, ya verás.

 

Suelos de madera

¿Y cómo sacar el máximo partido de esa luz? La respuesta es madera: suelos de parquet claros que absorban toda la vida que da la luz exterior, multiplicando el bienestar, como por ejemplo los que nos ofrece Surco.

¿Quieres ampliar información sobre ellos? ¡No dudes en visitarnos!

 

Colores suaves

Aportar suavidad a tu entorno es una manera de asegurar esa sensación en la que nada sobra, nada falta. Apuesta por maderas de tonos claros. Beige, blanco, grises claros son colores muy agradecidos a la hora de conseguir el hygge.

 

Un poco de verde en tu hogar

Las plantas son tus aliadas. Si la idea es sentirte en comunión con el mundo, nada mejor que dejar entrar un poco de verde en tu hogar.

Combina plantas con muebles de madera. Juega, diviértete, déjate llevar por tu inspiración y traza tu propio estilo sin abandonar las bases del hygge.

  

Los pequeños detalles

Efectivamente, son muy importantes. Pequeños elementos decorativos como velas pueden aportar un extra de intimidad que agradecerás.

Prueba también con jarrones, flores, y pequeños elementos decorativos y asegúrate de que nada te sobre. Más vale que seas austero que excesivo.

 

 

Hygge también es caminar descalzo sobre un cálido suelo de parquet, relajarse y sentirse “en casa” tanto como sea posible, olvidándote de las preocupaciones de la vida.

¿Te apuntas?