¿Cuál es el momento adecuado para instalar la tarima, durante una reforma?

Instalar la tarima durante una reforma, ¿cuándo? En caso de andar inmersos en una reforma de nuestra vivienda, el orden sí altera el producto.

O, lo que es lo mismo: podemos dañar o estropear la tarima si no se coloca en el momento adecuado.

Y, no es lo que queremos, ¿verdad?

Por supuesto, antes de ponernos manos a la obra, conviene que tengamos muy claro cuál es el resultado final deseado, en cuanto a distribución y decoración de las diferentes estancias.

Ahorrarás tiempo, dinero y dolores de cabeza.

Con las ideas claras, y ya en faena, es importante que sepas que la tarima se ha de colocar preferentemente al finalizar el resto de trabajos: albañilería, fontanería, pintura, escayola, etc.

Porque, no basta con cubrir el pavimento con cartones, plásticos o mantas, existe peligro de que reciba el impacto de escombros, o, que incluso se coloque algún andamio sobre él.

 

instalar la tarima durante una reforma

Espiga en madera

 

Pasos y precauciones a seguir

  • Los trabajos anteriormente citados deben estar completamente acabados.
  • ¿La base sobre la que vamos a colocar el pavimento es de solera o mortero (cemento de hormigón)? En este caso, debe estar limpia y no presentar desniveles.
  • Debemos respetar el tiempo de secado de la base de solera o mortero.Esto es muy importante pues, si colocamos el pavimento (flotante, laminado) sin esperar lo suficiente, este absorberá la humedad y se producirán deformaciones y deterioros no deseados.
  • La medida de la humedad de la solera se realiza utilizando un higrómetro. Para poder instalar la tarima sobre ella no deberá sobrepasar el 2,5%.
  • Aparte, antes de meter la tarima en la vivienda, asegurarnos de que la pintura de las paredes ya no desprende humedad. Suele bastar con esperar unos días.
  • La instalación del pavimento siempre se debe comenzar por la pared más larga de la casa, partiendo de la entrada.
  • Y, por supuesto, seguir las instrucciones y recomendaciones de los profesionales que contratemos.

 

 

Una vez finalizada, ¿has revisado la reforma y son de tu agrado todos acabados y detalles?

Es momento de descalzarte, y gozar con tu nueva tarima.