Lijado y barnizado de parquets y tarimas: fuera dudas

Con idea de resolver tus dudas sobre el lijado y barnizado de parquets y tarimas, hemos preparado este artículo de hoy, en el que exponemos una serie de Preguntas Frecuentes —con sus respuestas—, muy útiles si quieres llevar a cabo la reparación de tu parquet o tarima con el fin de mantenerlo libre de signos claros de desgaste y disfrutar de él como si estuviese recién instalado.

 

¿Qué tipos de suelos se pueden lijar y barnizar?

 Los pavimentos de madera natural: tarimas flotantes, tarimas macizas y parquet.

En tarimas sintéticas/ pavimentos laminados no se aplica este proceso.

 

¿Cuál es su objetivo?

Devolver a nuestra tarima o parquet el aspecto impecable del primer día.

 

¿Cuánto dura un parquet o tarima flotante?

La vida útil de un parquet o tarima flotante puede ser aproximadamente de 30 años.

 

¿Cada cuánto hay que lijar y barnizar el parquet o la tarima?

El lijado y barnizado de una tarima flotante o parquet suele hacerse cada 8 o 10 años, dependiendo del estado del pavimento.

 

¿Cuánto dura el proceso de reparar el parquet?

El proceso completo puede durar aproximadamente una semana. Depende de la superficie a lijar.

 

Lijado y barnizado

 

Procedimiento: tres pasos básicos en el proceso de lijado y barnizado o reparación de la tarima

Lijado: Lijar es el primer paso cuando queremos reparar parquet.

¿Cómo? Se realiza el lijado de la tarima, retirando la capa de barniz superficial y unas micras de madera noble. Los aparatos empleados en ello se llaman lijadoras.

¿Para qué? Esto hará desaparecer todos los daños estéticos superficiales que existan en el pavimento de madera.

Consejo: es aconsejable aislar al máximo las estancias de la vivienda que no vayan a ser reparadas. El proceso del lijado genera polvo, a pesar de que las lijadoras llevan un gran aspirador que recoge la mayor parte.

 

Emplastecido y sustitución de tablas:

Emplastecido: recogemos parte del polvo que se genera en el lijado y lo mezclamos con resina; con esto se emplastecen las pequeñas fisuras, rajitas y desperfectos que tenga la madera.

También se sustituyen las tablas que estén rotas o despegadas por el paso del tiempo.

Lijado: tras esto, se vuelve a pasar una lija de grano fino, para quitar todos los resaltes que hayan podido quedar después del emplastecido.

Barnizado: el barnizado completa el proceso de reparación del parquet o tarima.

En esta última fase, se aplicará el barniz o el aceite, según elijamos para dar el toque o acabado final a nuestro suelo. Se aplicarán tres manos, dejando secar entre ellas el tiempo conveniente.

A continuación, decidimos si queremos una terminación brillo, mate o satinado.

 

¿Qué debemos hacer para preparar la reparación del parquet?

Es importante tener en cuenta que hay que despejar completamente de muebles las zonas a reparar. Se genera mucho polvo en todo el proceso.

Poner un buen felpudo en la entrada, así como fieltro protector en las patas de las sillas y en los muebles que se muevan con frecuencia.

 

¡Fin!

Una vez se termina el proceso de lijar y barnizar, es como volver a estrenar el parquet: recupera su estado inicial y vuelve a resplandecer.

 

Por supuesto, confía este trabajo a profesionales, evitarás sorpresas desagradables.

¿Tienes alguna consulta más o deseas solicitar presupuesto? No dudes en contactar con nosotros. Somos especialistas en parquet en Málaga.