Parquet en espiga: te enamorarás de él, seguro

El parquet en espiga estuvo de moda hace cuatro o cinco décadas, y, este año, vuelve con fuerza, enriqueciendo las estancias desde su base.

Estos suelos clásicos y atemporales poseen la cualidad de combinar con cualquier estilo decorativo, desde el minimalismo hasta el nórdico, pasando por el industrial, el mid century o el barroco.

 

Existen varias opciones para instalarlo:

  • El parquet en espiga es aquel suelo de madera cuyas lamas se colocan formando un ángulo de 90º, dando como resultado una bonita y elegante composición en zig-zag.

 

  • Por otro lado, el denominado parquet Punta Hungría consiste en una tarima cuyas lamas, todas ellas de la misma longitud, están colocadas siguiendo un patrón de líneas Chevron (o espina de pez) enfrentadas en un ángulo de 45 o 60 grados.

 

Como ves, la diferencia fundamental entre ambas es el ángulo de colocación de las lamas, así como el hecho de la existencia de una línea de corte que hace que dichas lamas estén enfrentadas unas con otras, en el caso del parquet Punta Hungría.

Además, contamos con la posibilidad de hacer baldosas con este tipo de suelos. ¿Eres arquitecto o diseñador de interiores? ¡No dudes en contactarnos!

 

 

¿Quieres descubrir con nosotros cuáles son las claves de su encanto y por qué irremediablemente caemos rendidos a sus pies?

1. Variedad de formatos

Este tipo de suelos admiten una sola forma, pero varios tipos de acabados y medidas. Si las lamas que se ensamblan son grandes, ampliarán visualmente una estancia amplia.

Por el contrario, si escoges pequeñas espigas, estas darán un sentido más acogedor a grandes habitaciones.

2. Un suelo vivo

Al ser un suelo vivo y natural, se puede tratar con tintes y barnices, que le darán otro aspecto.

Más oscuro para estancias luminosas y más claro para potenciar la luminosidad en habitaciones oscuras.

Más claro para casas de estilo nórdico y más caobas para hogares clásicos.

Además, es posible acuchillarlo.

3. Rebosa estilo

El parquet en espiga es un elemento decorativo y funcional que habla por si solo.

No vas a necesitar muchos más complementos para crear un ambiente encantador. Como ya te hemos comentado, se adapta a todos los estilos decorativos.

 

Parquet en espiga

4. Calidez

Los suelos de madera no solo destacan por la belleza de su acabado, sino también por el alto poder de aislamiento térmico que procuran.

Los parquets en espiga resultan tremendamente acogedores y cálidos, sobre todo, por supuesto, si son de madera natural.

5. Atemporal

Son todo un clásico. Suelos atemporales que se revalorizan con el paso del tiempo, algo que no podemos decir de casi ningún material instalado en nuestros hogares.

Al fin y al cabo, es un suelo de madera, y eso, ahora y siempre, es símbolo de solera y elegancia.

 

 

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